lunes, 27 de agosto de 2007

De un mundo raro

Una de las mayores decepciones que Enrique Urquijo sufrió en los últimos años de su vida fue la de no ser invitado a participar en un concierto de homenaje a los 25 años del fallecimiento de José Alfredo Jiménez que se celebró en el Palacio de Congresos de Madrid (antes había pasado por Barcelona, Valencia y Bilbao) el 9 de noviembre de 1998: allí estuvo toda la intelligentzia musical del país (Sabina, Victor Manuel, Lucrecia, Serrat, Ana Belén... y hasta el cantaor de flamenco Rancapino), pero nadie parecía haberse acordado de quien llevaba años reivindicando a José Alfredo como una de las cumbres de la música popular en castellano. El problema venía de que Enrique grababa con DRO, y este sello no tenía nada que ver con el proyecto. Pero él seguía sin poder entenderlo: sabía que muchos de los que iban a participar en el concierto conocían a José Alfredo Jiménez principalmente a través de él, y le parecía una gran injusticia haber sido ninguneado de esa forma. Precisamente a él, que ya había grabado varias versiones del autor mejicano en sus anteriores discos con Los Problemas ("Ojalá que te vaya bonito", "Amanecí otra vez"...)

"Esto no puede ser verdad. -decía- O sea, ¿van a estar ahí tocando todos esos y yo no puedo estar, que soy el que de verdad flipo con José Alfredo?"

Su devoción por José Alfredo era, desde luego, incontestable y así lo había dejado demostrado en las versiones que había hecho del mejicano. "De un mundo raro" es, probablemente, una de las mejores letras jamás escritas en castellano. Enrique la había incluido en su primer disco con Los Problemas ("Enrique Urquijo y Los Problemas", 1993)



De todos modos, la canción es tan buena que no me resisto a incluir otras versiones. La primera (y obligada) es la del propio autor, José Alfredo Jiménez:


Como es sabido, una gran parte del repertorio de José Alfredo fue inmortalizado por Chavela Vargas, que tiene también una versión de esta canción:


Otra versión exquisita es la de Joan Manuel Serrat (que era además uno de los dos o tres artistas preferidos de Enrique):




Cuando te hablen de amor y de ilusiones

y te ofrezcan un sol y un cielo entero
si te acuerdas de mí, no me menciones
porque vas a sentir amor del bueno.

Y si quieren saber de tu pasado
,
es preciso decir una mentira,
dí que vienes de allá de un mundo raro,

que no sabes llorar, que no entiendes de amor

y que nunca has amado.


Porque yo a donde voy,
hablaré de tu amor
como un sueño dorado
y, olvidando el rencor,
no diré que tu adiós
me volvio desgraciado.

Y si quieren saber de mi pasado,

es preciso decir otra mentira,

les diré que llegué de un mundo raro,

que no sé del dolor, que triunfé en el amor

y que nunca he llorado.


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